Publicidad, ventana de la sociedad

“Puesto que la comunicación mediatiza y difunde la cultura, las mismas culturas, esto es, nuestros sistemas de creencias y códigos producidos a lo largo de la historia, son profundamente transformadas, y lo serán más con el tiempo, por el nuevo sistema tecnológico.” - Manuel Castells


Hoy en día los medios de comunicación crean variadas representaciones de la realidad en la que vivimos, imagenes tan variadas del mundo casi pertenecientes a cada concepción individual del mismo, esto se debe a que la comunicación ha evolucionado junto con los procesos culturales de las sociedades en que vivimos tanto así que incluso la publicidad ha evolucionado en cuanto a los medios que usa, dejando de lado los medios masivos y buscando medios que generen ruido dentro del imaginario social, adaptando mejor los mensajes dentro del ecosistema comunicativo logrando una mejor administración estratégica de la inversión en medios de comunicación.

Considerando la evolución de la publicidad y la incursión en la vida de la sociedad a través de la generación de contenidos que permiten a los grupos sociales identificarse, modificarse o cambiar sus valores (o viceversa), sin duda, no podemos obviar un nuevo tipo de publicidad naciente, que es la publicidad del siglo 21, que no es sólo el internet, sino la utilización de cualquier punto de comunicación (o momento de verdad) para ofrecer un mensaje claro y coherente, sea cual sea la marca o la empresa que lo utilice.
Este tipo de publicidad, se basa en una nueva visión del mercadeo, EL MERCADEO DE GUERRILLA, cuyo objetivo, sin duda, es atacar al cliente de la manera más insospechada, a modo de crearle una emboscada comunicacional. Esta nueva forma de transformación publicitaria - totalmente invasiva, aunque no lo parece y que poco a poco está tomando auge y siendo aceptada socialmente - merece también un punto de atención en cuanto a su aporte socio-cultural se refiere, ya que confirma que como expresa Alain Touraine (1997:9) “ya estamos viviendo juntos” ya que cada vez más nos estamos volviendo una sociedad Globalizada, donde la información no posee fronteras espaciales o ideológicas y se vive una cultura global con comunicación global.


El caso que vamos a exponer hoy es sobre Surfrider Foundation.
Background:
Esta es una organización sin fines de lucro que busca, a través de la conciencia medioambiental, mejorar el "look" de las playas para surf alrededor del mundo. Trabajan con iniciativas de Limpieza del agua, Acceso a las playas, Preservación de las playas, Especial protección para algunos lugares, así como conciencia medioambiental para combatir la basura y la contaminación.

En una campaña lanzada en Malibú, California; desarrollaron toda una estrategia de guerrilla.
Durante un tiempo, y con el objetivo de poner bajo la mirada pública la grave contaminación que presentan algunas playas, recogieron basura de diversas playas, las envasaron en empaques como en los que se venden los productos de playa (mariscos). Luego, las colocaron en diferentes supermercados y mercados locales, con un mensaje hacia la conciencia medioamiental.




"Cada día, 1.3 mil millones de galones de aguas residuales y basura son botadasa los océanos"


"En regiones de El Pacífico, partículas de plástico superan el plankton 6 a 1"


"En vez de biodegradarse, el pástico se rompe en pequeñas partículas que son ingeridas por los peces, matándolos."


"El desarrollo costero destruye 20,000 acres de hábitats húmedos, cada año"


"Cada día, más terreno frente a la playa es vendido, restringiendo el cceso y destruyendo el ecosistema costero"


"La presencia de adenovirus, pesticidas, herbicidas y metales pesados han sido confirmados en nuestros océanos"


"Cerca de 200 millones de lbs de colillas de cigarro son descartadas en Estados Unidos cada año."

¿Qué es lo que consumimos?

El consumo en sí puede ser referido tanto a lo que compramos, todo aquello al cual le damos un valor monetario; lo que ingerimos para beneficio de nuestro cuerpo o de nuestra mente o simplemente es algo menos tangible pero con un valor más allá de lo económico que abona a nuestra identidad, al “¿Quiénes somos?” lo que podríamos llamar cultura.

Según la UNESCO: la cultura, en su sentido más amplio, puede
considerarse hoy como el conjunto de rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos, que caracterizan a una sociedad o a un grupo social. Engloba no sólo las artes y las letras, sino también los modos de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias. Con base a esta definición de cultura podemos aterrizar que “consumimos” de todo lo que se encuentra a nuestro alrededor. Tangible o no. Y es así como podemos aprender, consumir y comunicar la cultura de diferentes maneras, incluso en campañas publicitarias.

Ahora, podemos cruzar cultura y la campaña que hemos visto anteriormente y podemos darnos cuenta de los mensajes que nos envían y la manera en que sutilmente buscan crear una conciencia ante el medio ambiente dejándonos caer en la realidad de cómo nos comportamos y cuáles son nuestros hábitos y modales.

La basura que se encuentran en las playas no ha llegado ahí por casualidad ni por cuenta propia, son objetos que portan un valor que simboliza nuestro comportamiento. Hablamos de la forma tan natural con la que tiramos, cualquier objeto que no nos sea útil, en la arena o al agua. Pero esto no es algo que lo hayamos pensado solo o que cada quien llega a la misma conclusión, si no que es una “tradición”, por así llamarlo, que hemos adquirido viendo a nuestros hermanos, nuestros padres, amigos, conocidos, gente que se encuentra alrededor, etc. Es “hábito” que pasa de generación en generación mientras nos vamos acostumbrando a verlo como el comportamiento más natural y normal del mundo. Mientras por el otro lado, no logramos ver el daño que creamos al medio ambiente y las repercusiones que esto podría tener.

Las imágenes que se presentan la campaña publicitaria podemos analizarlas como: 1.la forma de vida que llevamos. Los objetos que forman parte de nuestro diario vivir. Y la manera desinteresada con la cual nos deshacemos de ellos sin importar a donde terminaran. 2. El resultado de nuestro comportamiento y nuestros hábitos hacen que nuestros desperdicios vuelvan a nosotros. Y muchas veces no simplemente empaquetados en un supermercado o fotografiados y expuestos a nuestros ojos, sino que también llegan a nuestro cuerpo; en los mariscos de cada día.

Finalmente, el fin de la campaña es un llamado a la reacción, a la creación de una conciencia ante nuestros actos en donde no solo somos participes, pero también protagonistas. En donde hablamos de llevar más allá nuestra iniciativa y aprendamos a desaprender una tradición inculcada por años donde el beneficio es nulo y las repercusiones infinitas.

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